Es que que yo llore en una película no tiene importancia, ni merito, ni ná de ná. Que lloro con las canciones, los anuncios, hasta cuando mi vecina me pide sal. Que mi hijo mayor me mira y me dice "mamá que rara eres, mira que llorar porque muere el malo" y es que claro, muere Drácula y la Erato venga de llorar, que muere el replicante de Blade Runner mientras vuela una paloma y Erato dale que te pego con el pañuelo y los mocos. Que si, que recuerdo con especial horror
"El color púrpura" la primera película que vi con mi novio antes amigo, que si vemos esta del Spilberg que será de ciencia ficción, mucho negro (pense yo, mientras veíamos las fotos que tenían anunciadas en la cartelera) para ser de marcianos, empecé a llorar a los cinco minutos y hasta el The End, una vergüenza, vamos.
Me da mucha rabia. Así que malamente soporto las películas de lágrima fácil porque caigo en la lágrima con más facilidad aún. Me fastidia profundamente que exciten mi sensiblería. Yo quiero ser sensible y no sensiblera, y mientras me rebelo con esa lágrima que odio, voy y lloro
